Cuando decidí emprender el proyecto napoleónico, fuese cual fuese en ese momento, todavía no habia sido pensado este proyecto, ni tan siguiera este blog; todo el entusiamos y determinación que desplegué en un primer momento chocó de bruces contra un muro de información desbordante, complicada, llena de ténicismos y, en algunos casos, hasta contradictoria. Fue en ese momento cuando me dí cuenta de que todo este mundillo, el napoleonico en particular y el histórico en general, estaba regido por esta variante, un exceso de información que puede llegar a marear y un devenir de pintados y despintados de miniaturas debido al poco rigor histórico de la información de la que dispongo por ser demasiado quisquilloso.
Un buen ejemplo, en particular, de lo que pretendo exponer se dió cuando decidimos dar el pistoletazo de salida al proyecto de la batalla de Bailen. Feliz e inocente de mi, mire a mi rivales/compañeros iniciales en el campo de batalla; Awell y Cosme, y dije: ¡Pa' mi, los españoles! No supe hasta varias semanas después el precio que tendría que pagar por semejante chuleria.

El problema principal de un ejercito español de la época napoleónica no es que esté muy mal considerado en la época y manejarlo en el campo de batalla pueda ser un descalabro de magnitud record Guiness, ni tampoco la dificultad añadida de encontrar ciertos batallones y regimientos especiales. El principal problema de coleccionar este ejercito es el pintado. A diferencia de un ejercito francés o inglés, no tiene cientos y cientos de páginas e historiadores que se dediquen al tema; a diferencia de un ejercito austriaco o prusiano, sus uniformes parecen un carnaval andante, cada cuartel tenia su propio color y su forma de ponerlo en el uniforme, llegando al punto de que un regimiento se puede llegar a diferencia de otro por una tonalidad distinta de azul, por ejemplo, o por tener una sencilla linea blanca en el cuello mientra el otro, que comparte el mismo color que el susodicho, no la tiene. Después debemos aclarar que las miniaturas y uniformes que pintes para el periodo de 1808 tan solo te servirán hasta 1811, donde hubo una reforma general de los uniformes de todo el ejercito, salvo honrosas excepciones que mantuvieron su uniforme de 1808. Aunque se puede afirmar que este reforma no fue del todo efectiva, por lo que la mayor parte de los regimientos siguieron con el antiguo uniforme.
Este cacao del ejercito español me ha llevado a repintar ya dos batallones que estaba acabados, por ahora tengo un hermoso batallón del Rgto. fijo de Ceuta con uniforme verde y blanco. Dos batallones del Rgto. de Jaen con un bonito azul turquí y blanco y otros dos batallones del Rgto. de la reina con un precioso lila y blanco.
Así que, si todavía hay algún loco romántico como yo, con aires de Tony Soprano y corazón de Murat, que quiera hacer un ejercito español de la época y pintarlo, tengo una mala noticia para él. Es un trabajo complicado y difícil de investigación, donde encontraras muchas contradicciones, mis principales fuentes iniciales fueron San Google, poco recomendable, y el foro de wargames de La armada, altamente recomendable y aprovecho de paso para agradecerles su colaboración conmigo.
Pero las cosas cambian y pasado un tiempo he decidido tirar de fuentes, que según me han comentado son mas fiables, asi que te vas a internet y buscas libros sobre el tema, no vas a encontrar mucho, y lo que encuentres que se venda estará agotado o no tendrá mucha pinta de fiable. Entoces decidí moverme por el mundillo de las tiendas especializadas de Madrid para encontrar algo y dejarme aconsejar por alguién que sepa mas del tema. Asi fue como encontre mis principales fuentes de inspiración para la recreación de esta batalla.
El primer libro que compré fue: Bailen 1808: El aguila derrotada, Ed. Almena cuyo autor es Francisco Vela. Muy recomendable debido que te cuenta los acontecimientos de la batalla y tiene una serie de láminas sobre uniformes.
El segundo libro que compre fue: El ejercito y la Armada en 1808, de José Maria Bueno, no está disponible, me lo consiguió el compadre Awell en una libreria de 2ª mano de Madrid por 30€, caro, pero mereció la pena. Es un libro con cientos de láminas sobre el ejercito español de la época y, según los entendidos, un magnífico trabajo bastante riguroso sobre el tema. Sin duda lo mejor que ha salido sobre los uniformes de esa época. Es bastante antiguo, lo que demuestra el poco interés que despierta el ejercito patrio de la epoca.
En definitiva, este trabajo de investigación hay que tomárselo con calma y ciertas dosis de humor. Eso si, puede que durante todo el proceso pierdas un poquito de cordura, pero el sacrificio creo que merece la pena.
Saludos.


